El pasado mes de Enero recibimos con alegría en nuestro colegio la visita del hermano novicio Carlos Alpuche y el hermano escolástico Jean Mance, los dos, signos inequívocos de la presencia de Marcelino entre nosotros.

El hermano Jaen Mance, originario de Haití nos comenta su experiencia:

Cuando llegué hace tres semanas en esta ciudad tan hermosa, moderna y intercultural me sentí muy bien recibido por los hermanos de mi comunidad,  los del CUM y las personas que me acercaron a lo largo de esta estancia. Eso me anima y me estimula a lo que vengo viviendo y compartiendo en mi proceso formativo desde esta casa formativa de mi Comunidad del Escolasticado.

Ya estando en el CFM pude disfrutar de una estructura bien organizada donde pasé a platicar a los alumnos acerca de mi vocación, mi caminar marista y atender a sus preguntas dudas.

En general mi experiencia en Monterrey fue sobre mi caminar marista, mi vocación como marista, la comunidad y atender a las dudas, preguntas que los alumnos tuvieron en aspecto de vida y sobre qué es un hermano marista. Siento que he sido acompañado por los maestros y alumnos sobre el acontecimiento trágico del terremoto que golpeó mi país, Haití. La gente de los cuatro colegios donde pasé me preguntaron siempre por mi familia, colaboraron desde la campaña de la pastoral marista para hacer llegar alguna ayuda a Haití. La solidaridad fue presente durante este tiempo en cada colegio y los niños se solidarizaron desde lo que pudieron con algunas monedas para con este pueblo, las gentes víctimas por el desastre del seísmo que arrebató toda la isla.

Me siento agradecido por la experiencia vivida en Monterrey, por todo lo que pude aprender, platicar y compartir con la gente desde mi ser sencillo, mi trato de hermano y apóstol marista con los alumnos, los maestros y las personas de esta ciudad moderna con quién me tocó vivir este mes de enero 2010.

Jean Mance Louis-Jeune

Hermano Marista

 

 

 

 

 

 

 

 

 
 
 
 

Pastoral

Visita de los Hermanos Carlos y Jean a nuestro colegio.

 

 

 

 

 

 

 

 

      ¡Gracias Hermanos!